viernes, 6 de julio de 2012

La «sacavera» que populariza Piloña

Oviedo, 6 de julio

Luis Mario ARCE

La conocida como salamandra de Tendi, protagonista de una investigación por tráfico ilegal de ejemplares (denunciado por la Coordinadora Ecoloxista d'Asturies e investigado por la fiscalía de Medio Ambiente, que ha descartado que se trate de una trama organizada), es uno de los últimos hallazgos de la fauna asturiana: una subespecie o variación geográfica de la popular «sacavera», bautizada «alfredschmidti» por sus descubridores, los herpetólogos Gunther Köhler y Sebastian Steinfartz, en reconocimiento a otro investigador de la Sociedad Alemana de Herpetología (DGHT), Alfred A. Schmidt.

Una salamandra de la subespecie «alfredschmidti», de la variante amarilla, fotografiada en el monte Llaímo, en Redes.

Esta subespecie, descrita en febrero de 2006 en la revista «Salamandra», es exclusiva de Asturias y se caracteriza por su tendencia a una coloración muy uniforme, bien amarilla, con las típicas listas negras muy reducidas o ausentes, bien achocolatada o parduzco amarillenta. La salamandra de Tendi fue identificada originalmente en las cuencas de los ríos Tendi y Marea, en Piloña. Posteriormente, se localizó un ejemplar en el valle de Espinaréu, en ese mismo concejo, y también se atribuyó a esta raza una salamandra fotografiada en la década de los noventa en el monte Llaímo, en el parque natural de Redes, un dato que amplía hacia el Sur (y a la cuenca del Nalón) el área de distribución considerada inicialmente.


La salamandra común es un anfibio con amplias y complejas variaciones geográficas que han llevado a identificar hasta nueve subespecies en España, una de ellas elevada recientemente a rango de especie (salamandra penibética). Los estudios de sistemática molecular aplican un criterio más restrictivo y establecen seis grupos diferenciables. A expensas de los cambios que futuros trabajos genéticos puedan introducir, las poblaciones asturianas de salamandra común se atribuyen actualmente a la nueva subespecie «alfredschmidti», con la distribución enunciada, y al tipo «bernardezi», que ocupa el resto del territorio (también el nordeste de Galicia y el occidente de Cantabria).


Gunther Köhler y Sebastian Steinfartz realizaron su trabajo de campo en el año 2000 y compararon los resultados de los análisis morfológicos y de ADN mitocondrial con los obtenidos en otras poblaciones españolas. Su conclusión es que las salamandras de los valles Tendi y Marea presentan diferencias notables con respecto a «bernardezi» y a las otras razas ibéricas.


La salamandra común es un anfibio de los bosques húmedos, erróneamente considerado venenoso (sus secreciones cutáneas no provocan sino una leve irritación al contacto con los ojos o las mucosas) y maltratado por esa falsa creencia.

Fuente: Lne

jueves, 14 de junio de 2012

Diccionario de Botánica de Pío Font Quer

Diccionario de Botánica de Pío Font Quer en pdf

Diccionario de botática de Pío Font Quer

Poner puertas al campo


Este pequeño reportaje abre un interesate debate en el que se plantea la confrontación entre la conservación y el uso recreativo del monte mediante vehículos a motor en el medio natural.

Curso: Herramientas de estudio para la conservación del oso pardo

El Parque Regional de Picos de Europa será escenario de este curso dedicado a la conservación del oso pardo en España. Será durante la primera semana de Julio -entre el 3 y el 7 de Julio- en la localidad de Lario y en el encuentro docente se darán cita algunos de los mayores expertos en conservación de la especie, tanto de la Cordillera Cantábrica como de Pirineos, entre ellos algunos investigadores ligados a las Universidades de León y Oviedo. El curso cuenta con la colaboración de la Fundación Patrimonio Natural, el Grupo de Acción Local "Montaña de Riaño" y los ayuntamientos de Acebedo, Burón y Maraña.

Herramientas de estudio para la conservación del oso pardo

Banco Público de Indicadores Ambientales (BPIA)

El Banco Público de Indicadores Ambientales (BPIA) es un proyecto de elaboración y difusión de la información ambiental del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, accesible a través de la web, que permite disponer de un modo muy intuitivo y ágil de los principales datos sobre el medio ambiente. Recientemente se ha llevado a cabo una actualización de todos los indicadores, con la mejor información disponible hasta la fecha.
Espacios protegidos marinos

Evolución de la superficie forestal

lunes, 4 de junio de 2012

Las 10 especies invasoras más peligrosas de España


Las especies invasoras son una grave amenaza para el medio ambiente y la economía en España, pero no se hace lo suficiente frente a ellas. Ésta podría ser una de las conclusiones del reciente manifiesto firmado por SEO/BirdLife y más de un centenar de científicos. El Ministerio de Medio Ambiente (MAGRAMA) recoge en su Listado y Catálogo de Especies Exóticas Invasoras una amplia selección de las más peligrosas, como las diez que se explican en este artículo: alga asesina, almeja asiática, cangrejo americano, helecho de agua azolla, hierba de las Pampas, mejillón cebra, mosquito tigre, picudo rojo de las palmeras, tortuga de Florida y visón americano.

1. Alga asesina (Caulerpa taxifolia)

El alga asesina es una de las especies invasoras marinas más peligrosas. Originaria del Caribe, se ha extendido por el Mediterráneo tras ser derramada por error desde el acuario de Mónaco en 1984. Su toxicidad y gran resistencia ha provocado el desplazamiento de especies autóctonas y la destrucción de praderas submarinas, como la posidonia, esenciales en el ecosistema.

2. Almeja asiática (Corbicula fluminea)

La almeja asiática puede medir hasta cinco centímetros y desplaza a las especies nativas, de manera que altera la cadena trófica. Afecta a las centrales hidráulicas y otras industrias que utilizan agua, al obstruir la entrada de tuberías. En 1980 el coste para controlarla en Estados Unidos se estimó en mil millones de dólares al año. En España está presente en el bajo Miño y en el Guadiana desde mediados de 2005.

3. Cangrejo americano (Procambarus clarkii)

El cangrejo americano ha colonizado los ríos españoles y ha puesto en grave riesgo al cangrejo autóctono. Afecta también a otras especies, como anfibios y peces, y su hábito escarbador provoca daños en los cultivos. Esta especie se introdujo en Europa en los años 30 del siglo XX para consumo humano. A España llegó en 1974 con el mismo fin a una granja de las marismas del bajo Guadalquivir. Tras escapar o ser soltado, su expansión ha sido imparable.

4. Helecho de agua azolla (Azolla spp.)

La azolla está dispersa por diferentes puntos de España, sobre todo en las zonas de arrozales. Puede desplazar a la vegetación acuática nativa y empobrecer la calidad del agua, y por tanto del resto de biodiversidad. Originaria de América del Sur, este helecho de agua habría llegado a nuestro país de forma accidental asociado al cultivo de arroz y de forma intencionada como planta ornamental.

5. Hierba de la Pampa (Cortaderia spp.)

La hierba de la Pampa o "plumero" se ha extendido por toda España, con importantes problemas de reducción de la diversidad biológica donde se implanta. Sus afiladas hojas pueden cortar la piel y ser molestas en áreas recreativas. Llegó a Europa hacia la mitad del siglo XIX proveniente de Sudamérica.

6. Mejillón cebra (Dreissena polymorpha)

El mejillón cebra recibe este nombre por sus rayas oscuras y blancas que recuerdan al conocido mamífero. Natural de los mares Negro y Caspio, se detectó por primera vez en 2001 en Cataluña, en el bajo Ebro, y se ha extendido de forma rápida a otras comunidades. Este ejemplar provoca la disminución de la diversidad biológica en los ecosistemas que invade, como los bivalvos autóctonos, y daña todo tipo de construcciones hidráulicas. En EE.UU. ha causado en unos diez años pérdidas por valor de 1.600 millones de euros.

7. Mosquito tigre (Aedes albopictus)

El mosquito tigre, llamado así por sus franjas blancas en el tórax, es un insecto de mayor tamaño que los autóctonos, originario del Sureste Asiático. En agosto de 2004 se detectó por primera vez en Sant Cugat del Vallés y se ha extendido al resto de Cataluña. Este mosquito causa dolorosas picaduras, inflamación y escozor persistentes e incluso reacciones alérgicas graves. El tráfico de mercancías habría propiciado su llegada.

8. Picudo rojo de las palmeras (Rhynchophorus ferrugineus)

El picudo rojo es la pesadilla de las palmeras de amplias zonas de Andalucía, Valencia, Murcia y Canarias. Los efectos de este insecto parásito no se ven en un primer momento, pero su ataque más intenso es capaz de matar a la planta. Originario del Suréste Asiático y Melanesia, donde es una plaga de las palmeras de coco, se detectó en España por primera vez en 1993 en Motril y Almuñecar (Granada). La importación de palmeras del Norte de África fue su forma de introducción.

9. Tortuga de Florida (Trachemys scripta elegans)

En los años 80 esta tortuga americana se puso de moda como mascota en todo el mundo. A España llegó en los 90 y hasta 1997, cuando la Unión Europea prohibió su importación, se vendieron más de un millón de ejemplares. Su liberación incontrolada provocó su extensión por todo el territorio. Además de excluir a otros galápagos autóctonos, depreda invertebrados, peces y anfibios, y consume vegetación acuática. Supone también un riesgo sanitario al transmitir la salmonelosis.

10. Visón americano (Mustela vison)

Los primeros visones americanos llegaron a España en 1958 a granjas de cría en Segovia para aprovechar su piel. Las fugas continuas, tanto accidentales como intencionadas, propiciaron su expansión por gran parte del territorio. Su mayor tamaño y agresividad y el hecho de transmitir un virus que afecta más al europeo han provocado que éste último se encuentre en peligro de extinción. Los programas de recuperación puestos en marcha en varias comunidades autónomas parecen empezar a funcionar.

Fuente: Eroski consumer